
Creo que siempre me he escondido del ejercicio. Pero, les cuento que desde el 29 de junio he corrido por las mañanas. Como les comentaba a unos amigos, es más caminar que correr porque el cuerpo no está acostumbrado. El primer día aunque iba muy despacio me dio mucha náusea, pero después eso no ha vuelto a pasar.
Me siento muy bien y mi meta por ahora es lograr correr mis dos kilómetros sin parar...no sé cuanto tiempo me llevará, pero quiero perseverar. El otro día ví un amanecer impresionante, espero poder compartirles en otra oportunidad una fotografía de este fenómeno. Por ahora les dejo una foto de hace un par de días. Estaba con neblina a más no poder, pero me gustó mucho. Por cierto hay una amiga muy especial que me está animando y que me tiene mucha paciencia.